Al paso que vamos, habrá que coger como en tiempos antiguos, la canasta o la banasta de mimbre, y ponernos a mendigar por esas esquinas que quizá estén ya hipotecadas, por otros adelantados de la miseria. Con tanta ufanía por los recortes, el temor y la desconfianza de los ciudadanos adquieren tintes prioritarios de sufrimiento. Esta patraña de gobernantes, saben lo justo, para ser sabios de su propia torpeza.
sábado, 4 de agosto de 2012
viernes, 3 de agosto de 2012
MARTIN LUTHER KING
La cabecera de este Blog evoca la historia de la revolución social pacifica, la lucha sin desmayo de los derechos civiles, el trabajo y la libertad. Este premio Nobel de la Paz fue ganado a través de su lucha en favor de la pobreza sin límites. En aquella época fue abanderado de masas que seguían su espíritu y su letra. Admirador de MAHATMA GANDHI, dejó para la historia la semblanza de reivindicaciones, que siempre le están vedadas al pobre. Hoy más que nunca, tiene en el tiempo el espacio reservado para admirarle, para quien no reservó su fuerza en pos de fines justos y solidarios. Y de ella hizo el medio que justifica el fin.
ANA PENELLA Y MIGUEL MONTERDE
jueves, 2 de agosto de 2012
LA CAÍDA DEL REY
El Rey que pierde el equilibrio con cierta facilidad, ha vuelto a caerse una vez más sin consecuencias que lamentar. El Monarca no está para ir sin bastón, lo acredita su frecuente inestabilidad. Ya es frecuente ver a la Monarquía por los suelos y cada día cuesta más levantarse. Cuando no hay estabilidad, propicia estos lances anecdóticos, para que sus traspiés sean el gozo de los republicanos. Lo mismo estos deslices son el pórtico de la abdicación.
SI SEGUIMOS EL DICTADO DE MERKEL, MEJOR DECIRLE ADIÓS AL EURO Y AL GOBIERNO
Los recortes es el pan nuestro de cada día, para que cualquier día, nos encontremos sin el pan nuestro de cada día. No hay talento en este Gobierno, hay estructuración, pero no hay coordinación, y el precepto es la falta de equilibrio. Y lógicamente prescribe su credibilidad. Si el método establecido, es asumir la consigna permanente de MERKEL, mejor decirle al euro adiós, y al Gobierno.