No es momento -nunca es momento- de vandalismos y violencia callejera que solo conducen al deterioro de quien promueve los disturbios, a quien los sufre y a un Gobierno timorato ante acontecimientos que cuestionan su gobernabilidad. José Miguel Martínez Castelló publica hoy un artículo magistral en el Levante que titula: “El cambalache de la palabra” y hace un paseo majestuoso para hacernos ver el quebranto que hoy tiene la palabra recordándonos el tango que escribió Enrique Santos en 1934 y dejándonos una estrofa que resume la verdad de tanta mentira: “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor. ¡Ignorante, sabio o chorro, pretencioso o estafador! ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! ¡Lo mismo un burro que un profesor! Qué falta de respeto, qué atropello a la razón, cualquiera es un señor o un ladrón”. Quien tenga oídos para oír, que oiga. Enhorabuena.
lunes, 22 de febrero de 2021
viernes, 19 de febrero de 2021
ESAS NO SON LAS FORMAS
Esta España que últimamente estamos viendo de vandalismo nada tiene que ver con la libertad, el respeto, la educación y el sentido común. Los que azuzan para generar el caos utilizando la razón de la fuerza ponen en evidencia radicales formas inaceptables. Más les valía que se ocuparan del bienestar social de quienes no pueden comer, de gestionar mejor la pandemia del COVID-.19 y de tener una mejor organización para que la vacuna llegue en tiempo y hora a todo el mundo. Hay que dejarse de zarandajas banales que generan alteraciones y cuestan dinero al erario público, descrédito de quien las provoca y vergüenza ajena de ver incapacidad y miserias al descubierto de políticos siniestros. Esas no son las formas.
jueves, 18 de febrero de 2021
ESTIMADO PEPIÑO:
Estimado PEPIÑO:
Por fin doy con tu
domicilio que me proporciona un amigo tuyo y me dispongo a mandarte estas
líneas, para que después de muchos años, podamos encontrarnos y darnos un
abrazo y recordar viejos tiempos. Corría el año 1990 cuando nos vimos en Casas de Juan Núñez y
almorzamos en el Restaurante la Herradura. Aquel día degustamos la excelente
gastronomía de la tierra: gazpacho con liebre y perdiz, ajo mataero y arroz con
collejas regado con un caldo de Bobal de la
fértil tierra de Castilla la Mancha. Después del banquete recorrimos
algunos lugares del pueblo para adquirir conocimientos de su historia que es otro alimento que llena el atroje de
sabiduría. La Iglesia de San Pedro Apóstol
-sagrado lugar- fue nuestra primera visita y cargamos las pilas de
misticismo mirando al cielo cerrado, haciendo una genuflexión a los Santos y el
respeto que imponía la casa de Dios. Andando por sus calles hablábamos en
silencio y decidimos ir a ver los “cucos” que son antiguas obras con piedras de
forma semiesférica que eran en la antigüedad refugio de pastores. Con el
cansancio en las piernas de las andanzas del día, decidimos poner fin a nuestra
estancia en el pueblo y prometimos volver para probar otro manjar de la
gastronomía de la bendita tierra: atascaburras. Durante el trayecto que nos
llevaba a Bonete, Pepiño comentaba su dura infancia, la pobreza que había en su
casa, los típicos trueques de la época que hacía su madre para subsistir y los
mendrugos de pan duro que ablandaban el alarido del hambre. PEPIÑO tocaba la
fibra con sus comentarios y se humedecían los ojos de pensar en aquel martirio
de vidas en el umbral de la miseria. Llegamos a Bonete y con el cansancio a
cuestas la parada nos reconfortó y nos dio tiempo a un lento paseo para seguir
nutriéndonos de la Biblia del pueblo. Como Dios manda visitamos la Iglesia de
San Juan Bautista y arrodillados en un banco confesamos en voz tenue pecados
veniales para liberarnos de la pesada carga. Momento en el que me vino a la memoria
los siete pecados capitales que describió Santo Tomás de Aquino: pereza,
soberbia, lujuria, gula, avaricia, envidia e ira. Al salir de la Iglesia nos
miramos y pensamos en la limpieza de nuestra alma. Solo nos faltaba subir al
Cerro Almarejo para alcanzar el infinito y en esas alturas comprobamos que el
cielo no se toca con las manos. Con la noche encima, como buenos peregrinos,
nos quedamos en la posada del pueblo y cenamos en el Cañizo de Carmen con un
menú que nada tiene que ver con la gula: tortilla de espárragos de la tierra,
setas de cardo, pernil a la plancha y queso de oveja reserva D. Apolonio,
regado naturalmente con un excelente tempranillo de la tierra para saciar la
sed trago a trago. El siguiente paso era la cama y el descanso que nos habíamos
ganado. A la mañana siguiente amaneció lloviendo y nos tocaba después del
desayuno la despedida siempre dolorosa, un adiós que hoy desempolva el hola. Transcurrido
tanto tiempo es tiempo de volver a abrazarnos y andar por sendas y caminos
donde dejamos huella y una amistad que no destruye el tiempo.
MOMENTOS FELICES
Estoy escuchando “Un ramito de violetas” de la admirada Cecilia en mi comprimido despacho entre el aura de las letras, folios, carpetas, libros, recortes de prensa y leyendo, en este pequeño taller literario, a los hermanos Machado, la poesía cercana de Elvira Sastre, el anuario de Vicent Alabajos, escuchando al maestro Zequi “Desde su terraza” y tratando en esta orilla del silencio, ausentarme del mundo para vivir en el ecosistema que curte, sensibiliza y hace posible que soledad y nostalgia configuren el alma de extraviados renglones que acabarán encontrándose. “Un ramito de letras” con el aroma dulce que embriaga la tarde y encoge la piel. Momentos felices donde el pensamiento da rienda suelta y trata de dejar en el pétalo morado el rocío de las letras y escarchado el verso con el calor de la mirada.
“¿Quién te escribía
a ti versos? Dime niña ¿quién era?
¿Quién te mandaba
flores en primavera?
Con amor las
recibías, como siempre sin tarjeta
Te mandaba a ti un
ramo de violetas.”
lunes, 15 de febrero de 2021
AUSENTE
Ausente de la vida política del pueblo y refugiado de aconteceres que generan tristeza, sólo recuerdo de mis pasos por ese mundo, que no son los de Semana Santa, a ver cadáveres de la política, retazos de intervenciones de sus señorías sin fortuna y premiados sin ser habituales al juego. “La fortuna nunca hizo a un hombre sabio”, Séneca.
domingo, 14 de febrero de 2021
NUNCA LA VIDA FUE TAN BREVE
Nunca la vida fue tan breve como en estos tiempos catastróficos que nos toca vivir. La vida que no tiene precio vive en época de rebajas y se me antoja que por tiempo ilimitado. Nada mejor que echar mano a la mística de la poesía: “Vivo sin vivir en mí; y tan alta vida espero; que muero porque no muero”, Santa Teresa de Jesús.
sábado, 13 de febrero de 2021
SIN CONCIENCIA
El Gobierno sigue en esa espiral de certidumbre que lleva a los estómagos al vil desahucio. Es increíble la celeridad de despropósitos en tiempo de record. Un Gobierno con demasiadas cargas de conciencia que no es capaz de afrontar con sentido común los problemas que genera el COVID-19. Fernando Simón es un claro ejemplo de desatinos inadmisibles.