Termina un año que pasara a la historia por el genocidio de GAZA, la guerra incruenta de Ucrania, la corrupción de políticos avaros de lo ajeno, el eco de la Dana, el Ventorro, la ineptitud de Mazón, un Gobierno caótico, un PP de permanente retórica, la escalada incesante de VOX, la imparable violencia machista, los mangantes Ábalos, Koldo y Cerdán, la vida alegre del nuevo colectivo de puteros, el Fiscal General en el banquillo, los grandes fuegos forestales, los pensionistas sobreviviendo con pensiones indignas, los autónomos en el mundo del vivo sin vivir en mí y las colas del hambre donde la dignidad de las personas deja la impronta de gobernantes en el exilio de la decencia. Un panorama tétrico.
EN LA TIERRA:
Se distingue el nacimiento de las MULTICULTURAS de Venancio Aviñó y deja la impronta
del abrazo a los pueblos y la grandeza de la conciencia del autor.
El coito interruptus de la moción de censura de presuntos
implicados.
El Gobierno: Licenciado en protagonismo, fotos, videos, con
dos concejales saliendo del Gobierno -la historia se repite- y carente de
humildad y sencillez. Le sobra soberbia. “La soberbia nunca baja de donde sube,
pero siempre cae de donde subió”. Francisco de Quevedo.
La oposición: Hubo dejadez, apatía, tolerancia con el
adversario político, y dando una imagen impropia de quien debe ser la
alternativa de Gobierno. Es la mejor garantía para asegurarse el mismo estatus
en el 2027. Ahora, Natividad Fajardo.
El coito interruptus de la moción de censura de presuntos
implicados.
Un Gobierno de foto, video, altivo y carente de humildad y
sencillez.
La oposición: En estado vacacional, ejerciendo el compadreo,
invadido de pereza y dando una imagen impropia de quien debe ser la alternativa
de Gobierno. Es una forma inequívoca de asegurarse el mismo estatus para el
2027. Ahora, Natividad Fajardo.
Que el 2026 nos traiga la deseada PAZ, justicia social,
derechos humanos y gobernantes honrados. FELIZ AÑO.