Murió el entrañable e íntegro amigo ALFREDO COSTA, pero seguirá vivo en mi mente mientras la vida me acompañe. No eras un amigo más. Eras una persona especial que supiste hacer de la amistad lo excelso. Aquí en la reserva del silencio y con el afecto familiar de las letras paso estos momentos, tratando de mitigar el dolor de tu ausencia y para que no me envuelva el halo de la soledad, evocando relámpagos de amenas conversaciones que compartimos y hoy meteoros convertidos en letras para dejar un rayo de luz, en tu penumbra. Sabes amigo el afecto y el cariño que te profese y me niego a decirte, adiós. Descansa en paz.
D.E.P. Gran persona
ResponderEliminarLo siento Maestro
Me acabo de enterar
ResponderEliminarLo siento mucho Evencio
No le conocí mucho, pero si por referencias y todas eran buenas
Si además eres tú quien habla así de él, ya sin dudarlo
No solo de pan vive el hombre, amigo
ResponderEliminar