miércoles, 27 de mayo de 2026

 

ENTRE RENGLÓN Y RENGLÓN

Mi mente que no para cuando estoy delante del ordenador, me lleva en silencio a alojarme entre líneas de las páginas de libros de ilustres de la pluma que hicieron las delicias de la lectura para encontrar en ellas la riqueza de un habitad paradisíaco. Allí, entre renglón y renglón, en ese espacio reducido encuentra uno el latifundio de la suprema sabiduría para evitar el rigor mortis de la ignorancia. Y de pronto me sitúo en el Café Regina de Madrid del año 1923 epicentro del mundo intelectual donde eran asiduos Miguel de Unamuno, Ramón María del Valle-Inclán Peña, Max Aub, Dalí, Buñuel y Lorca  entre otros eruditos. Famélico de este mundo y hambriento la necesidad hace posible buscar oro en el regadío de folios que es el cauce donde los literatos dejaron la impronta del ingenio y la sapiencia. “Vivir sin leer es peligroso, obliga a conformarse con la vida, y uno puede sentir la tentación de correr riesgos,” Michel Houellebecq. Para no correrlos habrá que seguir leyendo y estudiando para evitar las exequias del conocimiento y nada mejor que recordar la cita del filósofo y jurista francés Montesquieu: “Hay que estudiar mucho para saber poco”. Vistas así las cosas, habrá que leer su libro: “El espíritu de las leyes” y evadir la exigüidad del descernimiento, pero no quiero olvidar a Mario Benedetti que pone el dedo en la llaga con su cita: “Todos queremos lo que no se puede, somos fanáticos de lo prohibido”. Uno de los filósofos griegos más grandes dejó la sentencia: “Sólo sé que no sé nada”. Me rebelo a ser uno más para no ser uno menos.


1 comentario:

  1. Maestro te veo mal
    Nos demuestras tus amplias lecturas y no atiendo a saber, si en verdad que te sirven de mucho
    Como es posible que leyendo tanto, continúes defendiendo la PSOE?
    No eres tú mismo, quien te niegas a ser uno más, para no ser uno menos?
    Por cierto, es frase, que es tuya, está a la altura de las citas que presentas
    A excepción de la de Sócrates, que fue el primero en revelarnos semejante verdad

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