Adorna la espuma el agua del río
se pasea vanidoso el ganso
y se sumerge la pluma en el fondo
en el fondo claro del remanso.
Canta el ruiseñor en la arboleda
entre la sarga, el junco y la zarza
haciendo pasarela en la orilla
el suave paso de la garza.
El pescador fija su mirada
esperando la picada incierta,
su barza llena de vacíos
y la trucha más viva que muerta.
Mirando al latifundio verde
se hace eco mi libreta
para mostrar de la naturaleza
el color uniforme de la huerta.
Buscando la sombra del nogal
el sudor se ofrece al pañuelo,
el pescador a la paciencia
Y la sarna tambien
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