La solidaridad humana juega,
al día de hoy, un papel fundamental para ahuyentar el hambre de muchas familias
inmersas en la necesidad agobiante de sobrevivir de la misericordia del mundo
racional. Esa especie humanitaria, benévola y comprensiva que llena carros de
compra en supermercados para que a la salida tenga el mendigo la ración que
apacigua la desesperación. La puerta de la Iglesia es otro de los recursos
donde la dádiva caritativa de compasivos y piadosos deja su limosna para que el
pobre tenga su certificado de origen. Aunque el pan forma parte de una
prioridad innegable, el bálsamo sentimental es otra de las prioridades que no
alivia el donativo.
jueves, 24 de septiembre de 2026
LO QUE NO ALIVIA EL DONATIVO
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