Cuando el calor de la tarde remitía, Vicenta se acercaba a la finca de su padre y, no exenta de sudores por el largo recorrido, a su llegada al feudo le esperaba el banco de madera para recobrar fuerzas y ayudar a la recogida de hortalizas que su padre cuidaba con esmero. La tierra árida hacía posible que Vicenta tarareara: “Agua junta riega el prao”. La lluvia se convertía en el mayor deseo de Aniceto para que su hacienda dejara de ser un latifundio de secano. Vicenta, aliviada por el trago de agua del botijo y agobiada por los mosquitos, llenaba la cesta de mimbre de lo que daba el día pimientos, tomates, pepinos, zanahorias, lechugas, acelgas y espinacas. Eran tiempos de otras sequías y la recolecta menguaba algunas necesidades no evitando privarse de otras. A su regreso, Vicenta la esperaba su madre Bernardina con mirada triste para ingeniar con las verduras la cena a la luz del candil y mantener la perenne vigilia. Mientras, Aniceto, pañuelo en mano, se secaba el sudor de la frente y, amante de la literatura, llevaba unas cuartillas amarillentas en su carpeta escritas a máquina por su primo Lorenzo y a la sombra de unos chopos se entretenía leyendo a Lorca y mataba el tiempo entre verso y verso, el tiempo que le faltó al poeta.
jueves, 7 de septiembre de 2023
miércoles, 6 de septiembre de 2023
"EL CANTAOR"
Le llamaban “El cantaor” y era el trovador del silencio. Al
alba se levantaba para surcar caminos agrestes y horas de interminables caminatas, entre el frío que congelaba el
alma, el calor que ahogaba el aliento y llagas de bálsamo en los pies para que
el sufrimiento fuera el día a día de quien llegaba a la mina para poder
encontrar, en la profundidad de la oscuridad, la luz que alumbraba el estómago
de la familia. El carbón era el color de tiempos de la posguerra y la fuerza de
su flaqueza no minaba la voluntad de vivir al límite de sus fuerzas. Arrogante
de humildad, surca estos renglones para salir del tenebroso pozo de la mina y
encuentre en estas letras las luces con las que mereció vivir.
martes, 5 de septiembre de 2023
UNA VIDA EN LA PENUMBRA. DEDICADO A ANTONIO ILLAN
Antonio se asomaba al puente de buena mañana, y con su mirada pulcra y triste escuchaba el rumor de la corriente del río, pasaba el tiempo ensimismado viendo como salpicaban las gotas en el océano de su soledad. Antonio era silencio y el ruido nostálgico de aconteceres del pasado, entre la quiebra de la memoria y la palabra esquilmada por el exilio de su aislamiento durante muchos años de la sociedad. Y la sociedad de él. Vivía solo en su encierro voluntario, para que en ese tiempo de su clausura encontrara la comodidad de la intimidad y su propio desierto.
Era día de cobrar la pensión y Antonio dejaba los aperos
diarios para lucir su camisa a cuadros, su pantalón con arrugas de su ausencia y
sus sandalias marrones para mitificar tan importante día. No era él y no era otro. Sus pasos lentos
anunciaban una vida hipotecada al ostracismo y su regreso del banco era la
alegría contenida de un júbilo lastrado. Al mes siguiente volverá el lujo de su
camisa a cuadros, y un cuadro barroco sin luz y con sombras.
Llenaba su carretilla de garrafas vacías blancas y negruzcas
del paso del tiempo, y la mugre que certificaba el hábito del desorden y
cargaba agua clara y limpia para apagar la sed de una garganta de amargos
tragos. El exceso de la carga no era la renuncia a su lucha permanente, para
hacer del letargo de su vida el latifundio de un vía crucis sin cruz y con
ella.
lunes, 4 de septiembre de 2023
SEJO - LAS SOMBRAS DE UNA VIDA SIN LUCES
Son las nueve de la mañana cuando Sejo entra en la Taberna para dar inicio a la liturgia diaria del desayuno de la copa de Whisky, para así de paso saciar la ansiedad en el rígido taburete de madera, mirando a la tabernera para ir devorando el tiempo y vivir el éxtasis de la ilusión al compás del alcohol que vaya ingiriendo. Su cara denota tristeza y su mirada ausente evidencia su estado de ánimo siendo el fiel reflejo de una persona perdida tratando de encontrar trago tras trago el afecto que no encuentra en su casa para sobrevivir al desafecto, a la rutina permanente y al hábito de la perenne costumbre.
La Taberna es el lugar donde Sejo da rienda suelta a
sus fantasías, donde la pena se convierte en alegría, donde su mundo se
transforma para vivir la eternidad de lo efímero. Así es su vida diaria en el
que el corazón y la inconsciencia que produce beber sin freno domina la cabeza.
Ese bienestar pasajero entiende Sejo que es vitalicio para que los sueños se conviertan
en realidad.
Sejo se entrega en cuerpo y alma en busca de nuevas
sensaciones y experiencias que originen a su estado de decadencia un soplo de
vida, aunque lleve consigo la muerte de la estabilidad propia y ajena.
Transcurre el tiempo pero las cosas no cambian, y el desorden se establece en
su orden, vacía copas para no llenar el alma y su vida discurre por cauces
secos de conciencia.
Preso de su libertad bascula por un mundo de
obstáculos que generan las circunstancias y que forman parte ineludible del
rumbo perdido. El Sejo distraído sabe lo que quiere y se olvida de lo querido.
Atrapado por el amor encuentra en lo ajeno la felicidad y se convierte en rehén
de miradas atónitas que cuestionan su moral cuando aferrado a la moralina se
quita en antifaz de muchos años.
Su alimento diario para subsistir al pecado es una
mirada, un guiño de ojo y un beso robado en el mejor de los casos para alcanzar
la gloria o, tal vez, el averno. Su perseverancia conlleva a que su estancia se
prolongue y a tardías horas anuncia su estado ebrio, solitario y en ese
deambular de inversión del tiempo sin rentabilidad, muestra la certidumbre de
su inseguridad, la palabra entre cortada, la copa sin triunfo y la luz de su
mirada apagada.
LA VIDA NO BREVE
Mediocridad es el estatus de políticos de la vida actual. La tierra agrietada por falta de lluvia equivale al desértico talento de quienes ejercen la política sin vergüenza. Haberlos haylos por donde quieras que vayas. Aquí no se está exento de limitados -salvo excepciones- y configuran la vida no breve de un país que profesa culto al agravio. “Así como el ignorante está muerto antes de morir, el hombre de talento vive aun después de muerto”, Pablo Siro. ¿Vivirá aquí alguien después de muerto? Que los ignorantes descansen en paz.
domingo, 3 de septiembre de 2023
EL SEPTIEMBRE ALEGRE, FRUTERO Y FESTERO
El septiembre alegre, frutero y festero nos deja lluvia a cantaros, Rubiales en el lugar de siempre, Iceta dando partes todos los días de lo que no arreglan y Sánchez arengando a los suyos: se acabó. ¿Cuándo comienza la liga de primera división de los políticos?
viernes, 1 de septiembre de 2023
LAS ENSEÑANZAS DE LA HISTORIA
La historia nos ha enseñado a grandes políticos y oradores. Hace unos días hablaba de Demóstenes y hoy paseando por ese mundo de alturas que dan vértigo, me encuentro con lo que Winston Churchill pensaba de la oratoria: “De todos los talentos otorgados a los hombres, nada es tan valioso como el don de la oratoria”. Hubo otros grandes del dominio de la comunicación, como Abraham Lincoln, Luther King y su sueño que promovía la no violencia, los derechos civiles y la igualdad de razas. También españoles que gozaron de esa grandeza como Emilio Castelar, Miguel de Unamuno, Manuel Azaña y Gómez de la Serna. Un legado que invita a tenerlo presente hoy, para ser referencia mañana del futuro.